sábado, 20 de octubre de 2018

COMENZAMOS EL CURSO






El pasado 6 de Octubre,  empezamos el curso en Aldarrikatu.

 Daba como pereza, pero también  nos damos cuenta de que cuando pasa un tiempo,  echamos en falta y agradecemos estos encuentros de conversaciones, contaste de nuestro quehacer cotidiano, aprendizajes y mucho humor.

Las y los profesionales de la Acción social, cada vez más necesitamos de estos espacios que nos permiten tomar distancia de nuestra tarea diaria , tomar la palabra, conversar sobre lo que nos pasa, sobre las dudas, los miedos, la profesión. Con tranquilidad, sin juicios, sin interrupciones.


Así que os animamos a que os acerquéis cuando queráis a estos encuentros y poder vivir estos ratos de aire fresco que nos impulsa y ayudan  a seguir adelante.


En estos encuentros, además de ponernos al día , conversamos a partir de una viñeta o relato que alguien lleva , ya sea de una situación que esté viviendo en su trabajo, ya sea de un acompañamiento que esté haciendo , ya sea ... lo que considere que quiere compartir, contrastar o/y desahogarse. 

Las fechas previstas son: 

2018 : 1 Diciembre
2019 : 9 Febrero  ; 6 de Abril;  1 de Junio

 En Bilbao , - Bolunta en la Calle Ronda

Además, como todo los años tendremos alguna sesión con alumnado de la UPV y Universidad de Deusto  y alguna jornada que nos inviten, pero esto lo vamos viendo sobre la marcha.











martes, 29 de mayo de 2018

CONTRASTE DE CASO - REFLEXIONES, CONVERSACIONES, APRENDIZAJES EN EQUIPO


EL CONTRASTE DE CASO EN EQUIPO


Siempre he pensado que los equipos, deberían disponer dentro de su programación y actividad de espacios para poder dialogar, reflexionar, contrastar las situaciones, los casos que tenemos entre manos.

Desde mi punto de vista estos espacios responden a varios objetivos:

  •     Reflexionar y conversar juntos sobre nuestro trabajo en torno a un caso que un/a compañera presenta (con un guion ya consensuado).
  •  En ese compartir, tener la posibilidad de ver aquello que uno/a misma no ve.

  •   Conocer, reconocernos y manejar nuestra propia “mochila” y tener la posibilidad de colocarla en su lugar para poder “entrar” en las situaciones que nuestro trabajo nos presenta, ligeras de equipaje.
En resumen, se trata de un espacio protegido, libre, lejos de juicios y prejuicios, donde cada profesional y en torno a alguna situación o caso, aprendemos y compartimos aprendizajes, deseos, angustias y donde cada profesional, incluida la persona que ha expuesto su trabajo, se quedará y se llevará aquello que necesite.

Por tanto, se trata de un espacio de aprendizajes, de apoyo, de profesión y NO un espacio donde se juzga el trabajo presentado y mucho menos se indica lo que tiene que hacer o no el/a educadora que ha presentado.

Advierto de esto último porque en ocasiones, he encontrado resistencias de mis compañeras y compañeros a presentar un caso a contraste porque sienten que pueden ser cuestionado/a, o, con mucha exposición de su trabajo. Cuando vemos que no es así, disfrutamos y mucho de estos espacios de aprendizaje compartido.
Hay algunos aspectos que me parecen importantes señalar.

En el día a día, hay poco o nada lugar para la reflexión, para pararse, para ver, mirar desde otra perspectiva, frecuentemente vamos ahogadas y ahogados, nos tragamos las angustias y sinsabores de nuestro trabajo, con un poco de suerte lo comentamos con algún/a compañera “entre pasillos”.

Pues bien, revindiquemos y aprovechemos estos espacios de reflexión y contraste, porque como se reflejaba en la “Investigación en torno al contexto profesional de los educadores y educadoras sociales que trabajan en el ámbito de infancia desprotegida” realizada por la UPV

·        “La cotidianidad, con las situaciones organizativas propias que presenta, con los diferentes momentos de intervención y de relación y con las experiencias diversas en las que te imbuye han ido contribuyendo, de formas variadas y con distintos niveles de intensidad y sistematización, al aprendizaje profesional.
·        El trabajo en equipo como espacio de respuesta a las situaciones de incertidumbre y dificultad que se experimentan, de aprendizaje profesional y de gran creación y producción profesional.

A lo largo de la investigación realizada, con entrevistas y grupos de trabajo, “el equipo ha constituido un modo de superar los individualismos y se ha ido constituyendo e incluso consolidando como respuesta a las necesidades individuales de los y las profesionales, relacionadas con la complejidad del campo de intervención , con la necesidad de superar y compartir la soledad de muchas decisiones  de enorme responsabilidad que se han de ir tomando y, también con la idea, a veces no claramente explicitada e incluso no tan consciente, de que el modo de trabajar por y para la cohesión social para por una intervención colaborativa desde equipo sólidos de trabajo.

Así que revindiquemos y aprovechemos los espacios de reflexiones y conversaciones compartidas en nuestros equipos.

Inés  Pico - Educadora Social.






martes, 17 de abril de 2018

EL ABORDAJE INTERDISCIPLINAR EN LA EDUCACION

El pasado día 11 de Abril , fuimos invitadas a participar en una jornada  de la UPV  sobre "El abordaje interdisciplinar en la educación"  para hablar sobre esta realidad desde nuestra profesión la Educacion Social junto a profesionales de las disciplinas de Trabajo Social, Psicología y Magisterio.  

Participaban en la sesión estudiantes de todas las disciplinas, lo cuál nos pareció no solo sumamente interesante , sino necesario porque cuando hablamos de trabajo en red  pareciera que ya con el hecho de hablar de ello, se trabaja en red, y esto no es así en la mayoría de los casos.

A pesar de haberse avanzado en este abordaje intercisciplinar, a día de hoy "el trabajo en red se basa, en demasiadas ocasiones, en una permanente derivación de los casos, de acuerdo a acuerdos de coordinación previos", cuando no a un sumatorio de intervenciones de distintos profesionales.

A partir de dos ejemplos pudimos ver como  hoy "el malestar se trata por medio de la distribución social e institucional: a cada uno su cuota, y en este sentido decimos que trabajamos en red, porque todas las profesiones estamos en la red y nos ocupamos de una parte de ese malestar, aunque desconozcamos de que parte se ocupa el otro o no veamos las líneas de fuerza y las conexiones entre una y otra intervención.

En ambos ejemplos pudimos comprobar como cuando el sentido común, la profesionalidad, el supuesto ético y colaborador se hacía  presente entre los y las profesionales que interveníamos y nos dábamos permiso para , dejando aparte nuestros saberes absolutos, nuestros juicios y prejuicios, poníamos  en el centro la situación familiar y trabajábamos  a partir de las interrogantes y los vacíos que nos suscitaban,  definíamos  nuevas hipótesis colectivas que guiaran y orientaran nuestras intervenciones.

Porque siguiendo las palabras de Jose Ramon Ubieto

 " La propuesta del trabajo en red y de la construcción del caso como su elemento central, se organiza a partir de una pregunta  ¿cómo puedo colaborar en la atención del caso? distinta a la pregunta ¿esto me toca a mí?, la primera pregunta en sí misma ya incluye al otro u otra profesional en ese trabajo colaborativo y exige la búsqueda de formulas de consenso y compromiso mutuo, exigencias que forman parte de un supuesto ético de participación y colaboración .
Otro supuesto en el trabajo en red es el epistemológico, enmarca la construcción del saber como resultado de una elaboración colectiva, no como algo que las profesionales ya saben a priori, sin escuchar a las personas que acompañan, ni a sí mismas, sería lo que queda por construir entre lo "ya sabido" y lo "no sabido"
Y el tercer supuesto seria el "metodológico" que nos señala la conversación como la modalidad especifica de articular los saberes diversos, procedentes de disciplinas diferentes, un modo que implica interacción y no solo sumatorio de datos.
La alternativa a la construcción del caso es la ritualización de la intervención, mediante el abuso de los protocolos"

Un verdadero placer poder hablar de este tema fundamental en nuestro trabajo en una sala repleta de estudiantes con ganas y motivación. 

Inés Pico - Educadora Social

miércoles, 21 de marzo de 2018

Una propuesta desde la práctica. Acompañamiento social: construyendo relaciones que transforman


El pasado miércoles 14 de marzo de 2018 fuimos invitados a la presentación de la publicación “Acompañamiento social: construyendo relaciones que transforman” del Observatorio del Tercer Sector de Bizkaia, en la Facultad de Educación de Bilbao, Universidad del País Vasco. Nos acompañaron Raúl Castillo, Israel Alonso, Beatriz Oliveros, Clara Natividad, Iñigo y Roberto.


La práctica del acompañamiento social se ha ido abriendo camino en multitud de sectores de la intervención social, no obstante, advertimos las notables diferencias que existen, a veces antagónicas, entre las diversas formas de acompañar que recorren la amplia red asistencial.

Una propuesta: acompañar en la elaboración de un saber propio

El saber que interesa a nuestra práctica es aquel que se va depositando poco a poco en cada uno de nosotros apropósito de nuestras experiencias y coyunturas vitales. Se trata de un saber que a menudo es ignorado por nosotros mismos, sin embargo, esa cualidad no le resta su potencia, es más, le dota de una potencia singular, orientando nuestras vidas.

No se trata entonces ni del saber técnico ni del conocimiento universitario, sino de hacer emerger ese saber, a veces ignorado, que está del lado de la persona que atendemos. Un saber, el de cada uno, que nos permitirá organizar nuestro lazo social. Un saber con el que circular por el mundo y habitar recorridos posibles. Un saber que hará posible, para cada uno, encontrar su lugar y su estilo.

Para poner en circulación este saber, que está del lado del sujeto, se necesita un tiempo y un vínculo. Una relación a la que llamamos transferencia. Dar un tiempo, escuchar, preguntar, sostener. Soportar la transferencia. Soportar el vacío, el dolor y la angustia, es consustancial al encuentro y al lazo social en el trabajo con personas.

Nuestra práctica nos enseña que el saber se construye poco a poco, y que para ponerlo a nuestro servicio, usarlo y desplegar sus implicaciones, es necesario un Otro. En nuestro caso, una institución que pueda acoger este saber, localizarlo y promocionarlo. Para ello son necesarias, al menos, tres consideraciones.

  1. Que el profesional esté dispuesto a sostener una posición de confianza en las personas que se dirigen a él. Una confianza basada en la presunción de que hay un sujeto, y de que hay un saber (por elaborar). Que el sujeto tiene un saber sobre sí mismo pero que quizás aún no ha localizado sus coordenadas ni aquellos resortes que puedan hacerlo circular; servirse de él.
  2. En segundo lugar, es necesario que el profesional se coloque en una posición de no-saber. Es decir, no taponar con sus ideales (ideas) ni con sus conocimientos (programas) la falla por la que cada sujeto está constituido y que supone la puerta de entrada a su propio saber. No precipitarnos en nuestras interpretaciones, sino, más bien, acompañar en la elaboración de un saber propio; el de cada sujeto implicado.
  3. Una institución regulada, no dogmática, capaz de alojar las invenciones propias de cada sujeto implicado.
Bajo estas consideraciones, propongo una nueva definición del concepto de acompañamiento, compatible con las ya existentes en el programa asistencial. Acompañar a cada persona en la emergencia y elaboración de este saber propio.
Cosme Sánchez Alber
Técnico en intervención social


lunes, 5 de febrero de 2018

La importancia de los buenos tratos en la infancia.

Cada día tengo más claro, y más ahora desde mi nuevo ciclo vital, la importancia de los buenos tratos en la infancia. El cariño, el afecto, el amor incondicional, la tranquilidad, la seguridad emocional, en definitiva un vínculo sano en la infancia es la mayor responsabilidad que podemos tener como padres y como madres. Nuestros hijos e hijas se presentan en nuestra vida como un lienzo en blanco con la necesidad de ser acompañados en este nuevo camino para poder hacer frente a su nueva vida de la manera más sana y feliz posible.

Ser consciente de cómo somos, es decir, reconocernos en profundidad, es una de las herramientas más valiosas de las que podemos disponer. Esto nos permite ir generando cambios en la medida que sea necesario, aprender y reaprender; ya que el aprendizaje es algo que nos acompaña durante toda nuestra vida. Este aprendizaje continuo es el que nos permite adaptarnos a todos nuestros ciclos y experiencias vitales, posibilitándonos la flexibilidad necesaria para seguir afrontando nuestras vidas de manera sana y equilibrada.

Las personas adultas, las que hace tiempo que iniciamos el camino, estamos cargadas de experiencias que van marcando lo que somos, la forma que tenemos para enfrentarnos a la vida y la manera de relacionarnos con los demás. Desde esta experiencia y aprendizaje vamos dando respuesta a nuestro día a día, depositando un poquito de nosotros en todo lo que hacemos y en todas las personas con quien lo compartimos. Ser consciente de ello, de nuestra esencia, es la clave de la relación con nuestros hijos, ya que cuando vienen a compartir su vida con nosotros esta esencia formara parte de lo que en un futuro serán.

Este sin duda es el mejor regalo que se les puede dar a nuestros pequeños. Estos, ante este cariño en forma de incontables caricias, ante este afecto con tantas y tantas palabras cargadas de ilusión, ante este cuidado incondicional, en definitiva, ante este vinculo que se va forjando de manera inquebrantable, nos responden con la mejor de sus sonrisas a falta de las palabras que aún están por llegar.

Por desgracia, son muchos los niños y niñas que no han tenido esta crianza.  No se les ha enseñado a  interpretar correctamente y de manera sana todo aquello que se van encontrando a lo largo de su vida. Son muchos los niños y  niñas que han iniciado su vida sin ser acompañados, sin cariño, sin afecto, sin vínculos sanos, sin protección, es decir, sin tener una mano a la que agarrarse y sentir ese reconocimiento emocional que todos necesitamos.

La educación social nos permite acompañar a las personas en estos procesos. Conocerles y que nos conozcan desde una posición de no saber. Reflexionar y trabajar conjuntamente desde el respeto, desde la sinceridad y desde la empatía. Pero todo ello requiere de un tiempo indefinido porque crear vínculo y experiencias resilientes no puede ir acompañado de tiempos o plazos que lo acoten.

Por ello es importante empezar a enfatizar más en la prevención, en la necesidad de generar cambios que permitan superar las intervenciones tardías, esas que responden a una acción. Tenemos que ser la acción. Una acción capaz de generar cambios en un futuro próximo.


Es necesario volver a construir una comunidad protectora desde todos los espacios que la conforman; siendo conscientes de que el individualismo que dirige nuestra sociedad debilita el colectivo que somos. Una comunidad unida, compartida, respetuosa y solidaria no permitiría la soledad y el vacío emocional de tener que afrontar una vida sin una mano a la que agarrarse.



 Marta Rodríguez

sábado, 3 de febrero de 2018

CONVERSACIONES COMPARTIDAS; ESPACIOS DE ENCUENTRO



Hace unos días, 
nuestra compañera Marta nos recordaba el inicio de nuestra andadura como colectivo de profesionales de la acción social, principalmente educadoras y educadores sociales.
 De esto hace ya 6 años.

Ha sido un recorrido fructífero, con tranquilidad, sin servidumbres, compartiendo no solo acciones concretas en la universidad, en distintos foros a los que os han invitado, posibilitando acciones concretas o iniciativas que nos motivaban, también y principalmente compartiendo, contrastando nuestra tarea diaria, fuera de las prisas del día a día, en la medida que cada una o cada uno de nosotros quería y podía

Los ciclos vitales de cada persona van y vienen. Esto unido a los trabajos, un poco al cansancio que muchas veces vamos arrastrando, ha originado que, en el último año, hayamos estado muy centrados y presentes  en algunos foros,  abandonando esos espacios nuestros de compartir, contrastar, con el único objetivo de, eso mismo, compartir y contrastar y nos hemos dado cuenta que, sin esos espacios, nos falta un poco la esencia.

Así que nos hemos “remangado” y este año hemos priorizado estos encuentros,  poniendo fechas para ello,  en día que mayormente no suele haber problemas y con la idea de seguir conversando en torno a las viñetas o relatos que es la forma que hemos encontrado para estas conversaciones y nos gusta.

Aldarrikatu, está abierto a todas personas que se mueven en torno a la acción social, cada persona a su ritmo, puntualmente, con continuidad…

Para las personas que esteis interesadas, os dejamos las fechas que nos juntaremos hasta junio.  Son sábados de 10,30 a 13 horas más o menos. Salvo excepciones, serán en Bolunta en el Casco Viejo de Bilbao. Si necesitáis más información, no dudéis en poneros en contacto con nosotros.

Próximos encuentros         : 14 de Abril
                                               5    de Mayo
                                               2     de Junio

En los entretiempos, jornadas universitarias y lo que vaya surgiendo y decidamos.


Os esperamos.


martes, 23 de enero de 2018

Desde la distancia...

Desde la distancia, en un momento de "impasse" en mi profesión, reflexiono sobre la misma. Ver la educación social desde fuera me da una nueva perspectiva. Sigue resonando en mi cabeza la misma frase que se oía cuando estudie la carrera para formarme como educadora "es una profesión nueva". Por un lado, lo único nuevo que tenia entonces era haberle puesto nombre a una labor que se ha desempeñado a través de otro profesionales que durante mucho tiempo han llevado a cabo la labor de educadores y educadoras sociales. Por otro, según van avanzando los años lo que era nuevo deja de serlo. A pesar de ello, sigue siendo una profesión desconocida e infravalorada.

Acompañamos a personas, las acompañamos en procesos de cambio en sus vidas, procesos que por diferentes motivos requieren de mucha reflexión, concienciación, de volver a caminar o de cambiar de camino, de echar la vista atrás para entender, para comprender desde donde partes, para conocerse a uno mismo y tomar decisiones, creer en ti, saber que eres capaz y por fin dar el paso al que le sigue otro paso, y otro, y otro...HACIENDO CAMINO. La vida se hace caminando, cuando dejamos de hacerlo la vida se nos escapa sin darnos cuenta. Acompañar en estos procesos es nuestra labor, una labor, sin duda, tan compleja como enriquecedora.

Cuidar de las personas, que las personas cuiden de si mismas, que las personas cuiden de otras personas, que cuiden de nosotros, que nosotros nos cuidemos. Esta ultima, sin duda, nuestra asignatura pendiente.

Marta Rodríguez